Las gafas de sol, accesorio esencial para el verano, no son un complemento como cualquier otro. Todos podemos pasar horas y horas dando vueltas por los centros comerciales y las ópticas hasta encontrar, después de habernos probado más de cincuenta gafas, las que de verdad nos quedan mejor.

Para evitar estas búsquedas interminables hay que tener en cuenta que, al igual que el cuerpo, la cara tiene diferentes formas y tipologías que debemos conocer para saber sacarnos partido. El análisis de su morfología, también llamado visagismo, categoriza los tipos de rasgos faciales más comunes, los cuales vamos analizar detenidamente para saber qué tipo de gafas de sol favorecen más a cada uno de los rostros, tanto masculinos como femeninos.

 

ROSTRO REDONDO

Este tipo de rostros, los cuales destacan por su suavidad y simetría, están caracterizados por tener los pómulos anchos y una barbilla redondeada. Suelen completarse una nariz pequeña y ojos también redondos, por lo que las gafas escogidas deben crear un efecto óptico de estiramiento del rostro, utilizando monturas gruesas y cuadradas. Se recomienda evitar las formas redondeadas para buscar el contrario y crear equilibrio. Además, si te gusta lo inusual, también puedes optar por las monturas hexagonales o futuristas.

 

ROSTRO CUADRADO

La frente y la mandíbula son igual de anchas y destaca la rectitud de las facciones. Normalmente, estos rostros van acompañados de cejas y ojos alargados. Por esta razón, se aconseja utilizar gafas de sol preferiblemente con montura fina, aunque lo ideal son las redondeadas u ovaladas, ya que harán parecer el rostro menos duro. Algunas de las gafas más comunes y favorecedoras para rostros cuadrados son las de aviador y las denominadas cat eyes, estas últimas perfectas para mujeres atrevidas.

 

ROSTRO HEXGONAL

También llamado diamante, este tipo de rostro destaca por tener prominencia en la parte de los pómulos, al contrario que la frente y la mandíbula, que son más estrechas. Tiene algunas variantes, por ejemplo los rostros hexagonales con barbilla más pronunciada o puntiaguda o con ésta más redondeada, por lo que éstas se asemejarán más a los rostros cuadrados o redondeados, respectivamente. Favorecen las gafas con monturas que tengan el puente a mitad de la lente, para equilibrar las facciones ocultando la zona más ancha de la cara.

 

ROSTRO TRIÁNGULO INVERTIDO

También denominado piriforme, destaca por tener la frente más ancha que el resto del rostro y la mandíbula normalmente terminada en punta. Suele ir acompañada de narices prominentes, por lo que se deberán escoger unas gafas de marco ancho que cubran casi por completo la zona del puente de la nariz y la hagan parecer más acortada. Hay que evitar, además, las monturas excesivamente cuadradas que endurezcan las facciones. Si por el contrario tienes la nariz pequeña, deberás escoger gafas de son que tengan el puente fino para enmarcarla.

  

ROSTRO ALARGADO

Este tipo de rostro es más largo que ancho, por lo que se pretenderá dar la ilusión óptica de ensanchamiento para acortar visualmente la distancia entre frente y barbilla. Se utilizarán gafas de sol cuadradas y grandes que tengan también montura ancha en la parte de la nariz y se deberán evitar, por lo tanto, las gafas de sol de lentes estrechas (algo que se agradece, ya que este tipo de monturas son ¡muy de los 90’s!).

ROSTRO OVALADO

Es, al igual que la silueta de cuerpo reloj de arena, la tipología de rostro perfecta. Tiene una simetría y equilibrio tanto en ancho como en largo y su mandíbula no es ni muy prominente ni demasiado redondeada. Se podría decir que a este tipo de facciones les favorecen cualquier tipo de gafas de sol, aunque siempre teniendo en cuenta que deben tener un tamaño proporcional al del rostro… ¡para no parecer una mosca!

 

Sobre el autor del artículo

Paola Grande
Paola Grande

Publicista, fotógrafa y diseñadora apasionada de la creatividad en todas sus vertientes, en especial de la moda.

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